Díganme que no soy el elegido; la soberanía del mundo podría caer en la mano de mi tiranía, pero bajo el yugo de mi poder reconozco que no gozarán jamás de su libertad. La libertad de la tierra es mi elección, pero aquel que se oponga a ella se encontrará con mi peor versión.
Llevan años retratándome, aún cuando no sabían que yo era un extraterrestre y me consideraban un dios. (Sí, no usaba el escudo todavía porque en siglo XV no existía platense)
Qué decirles. Acá el capitán, protegiéndolos como siempre. Les dejo foto desde la luna de hoy temprano cuando me fui a meterle mí pija superpoderosa a una alienígena que la pedía.