“Impulsando el pensamiento crítico”. Cuenta2:@MisColumnas Cuenta3:@Math_Physics_1

Ni tan lejos, ni tan cerca...
Joined December 2009
“Mientras muchos buscan dejar un mejor planeta para nuestros hijos, yo me he preocupado de dejar mejores hijos para nuestro planeta”.
78
266
11
1,148
Cuánto cuesta movilizar ese jet para un pasajero ( no olvidar que es adquirido con recursos de todos los chilenos y que, como dice el ministro Quiroz que no hay plata, tal vez sea con un préstamo de los fondos de los cotizantes en las AFP. Este gobierno es un mal chiste, un chiste amargo para quienes no tienen dinero ni para ir un día a la playa con su familia, el millón doscientos mil cesantes o los miles de jubilados del famoso sistemita de AFP, la Alianza para Fabricar Pobres que deben recurrir al Estado para tratar de llevar al salario mínimo porque sus apuestas no logran obtener el Mercedes Benz prometido. Es una lástima que cada día seamos sorprendidos por alguna acción o inacción de uno de los 40 subsecretarios, que más se parecen a los 40 acompañantes de Alí Babá en los cuentos de Las Mil y Una Noches. Y una lástima que no haya en la Constitución una cláusula para poder terminar cívicamente con un gobierno perjudicial (ello, porque el dictador pensaba gobernar indefinidamente): cero crecimiento, 10% cesantes, 40% de trabajadores informales, 65% de trabajadores con el salario mínimo o menos, alzas de precios que no se detienen, aumento de la criminalidad, etc. Lo más honesto debería ser que se declaren como incapaces en lugar de prometer lo que no saben cómo hacer: lograr la felicidad de la nación.
CARTA ABIERTA AL SUBSECRETARIO DEL INTERIOR MÁXIMO PAVEZ Sr. Subsecretario: @MaximoPavezC Convengamos que la cumbre se celebraba en República Dominicana, porque, de haberse realizado en Londres o Roma, sospecho que usted habría conocido la noticia por televisión, ahí seguro habría ido su jefe, que duda cabe. Así que por una feliz coincidencia geográfica, le correspondió descubrir las maravillas de la aviación estatal. ¡Qué momento tan conmovedor! Allí estaba usted, cómodamente instalado en un avión de la Fuerza Aérea, rodeado de asientos vacíos, contemplando el horizonte con un teléfono junto a la oreja, por un momento pensé que era James Bond, o el mismísimo Sol de América. Una escena de catálogo de viajes Falabella, financiada por contribuyentes que jamás recibirán una foto en agradecimiento. La imagen era infantil. Recordaba a niños que viajan por primera vez a Disney y fotografían todo: el asiento, la ventanilla, el cinturón, la bandeja y hasta el baño del avión. La diferencia es que ellos tienen ocho años, sus padres pagan los pasajes y nadie espera de ellos una conducta republicana. Usted, en cambio, es subsecretario del Interior, que no se nos olvide. Imagino su entusiasmo al abordar. Quizás miró las butacas vacías y pensó: «¡Todo esto para mí!». Quizás pidió una foto para inmortalizar su ascenso al prestigio personal. No lo sabemos. Pero la pose transmitió algo peculiar: la satisfacción de quien confunde una obligación institucional con un premio de concurso televisivo. Y entonces ocurrió lo inevitable: publicó su postal de grandeza. Qué extraordinaria paradoja. Un gobierno que predica austeridad debe explicar por qué uno de sus funcionarios de segunda línea encontró oportuno exhibir el transporte oficial como si acabara de adquirirlo con sus ahorros. No porque el viaje fuese necesariamente injustificado, sino porque la exhibición parecía más importante que la misión. Su ministro, Claudio Alvarado, calificó aquello como un profundo error y reprochó expresamente el alarde. Debe ser incómodo explicar que un subsecretario adulto necesita lecciones de discreción, prudencia y sentido del ridículo. Después usted borró la fotografía. Una decisión tardía, reveladora de una tragedia humana: la vanidad suele viajar en primera clase, mientras el criterio pierde el vuelo. Nadie ha cuestionado su derecho a cumplir una misión oficial. Se cuestiona la necesidad de convertirla en una exhibición personal. Representar al Estado no equivale a usar sus símbolos como accesorios fotográficos. El avión no era suyo. El combustible tampoco. La tripulación no estaba allí para satisfacer una fantasía de celebridad. Todo pertenecía a una institucionalidad que existe para servir al país, no para alimentar álbumes de pedantería. Surge una pregunta incómoda: ¿cuántos funcionarios confunden la importancia de sus cargos con su propia importancia? ¿Cuántos creen que ocupar temporalmente una posición de autoridad los convierte en personajes extraordinarios? El poder tiene una propiedad: no siempre engrandece a quien lo ejerce. A veces simplemente ilumina, con crueldad fotográfica, sus proporciones reales. Señor Pavez, la próxima vez que viaje en representación de Chile, recuerde que el mérito no consiste en subir al avión, sino en justificar, mediante resultados, que el país haya decidido enviarlo. Y, por favor, agradezca una vez más a Santo Domingo. Porque si la reunión hubiese sido en París, probablemente otro estaría fotografiando la Torre Eiffel, mientras usted seguiría en Santiago contemplando, con menos emoción, nuestra hermosa cordillera. Finalmente, una sugerencia: si alguna vez vuelve a sentirse deslumbrado por viajar en avión, visite Disney. Allí encontrará atracciones, personajes disfrazados y adultos que se comportan como niños. La diferencia es que nadie los confunde con autoridades de la República. Y Mickey Mouse, al menos, tiene la prudencia de no presumir de un avión que no le pertenece. Atte., @MisColumnas
5
6
170
ReneX retweeted
CARTA ABIERTA AL SUBSECRETARIO DEL INTERIOR MÁXIMO PAVEZ Sr. Subsecretario: @MaximoPavezC Convengamos que la cumbre se celebraba en República Dominicana, porque, de haberse realizado en Londres o Roma, sospecho que usted habría conocido la noticia por televisión, ahí seguro habría ido su jefe, que duda cabe. Así que por una feliz coincidencia geográfica, le correspondió descubrir las maravillas de la aviación estatal. ¡Qué momento tan conmovedor! Allí estaba usted, cómodamente instalado en un avión de la Fuerza Aérea, rodeado de asientos vacíos, contemplando el horizonte con un teléfono junto a la oreja, por un momento pensé que era James Bond, o el mismísimo Sol de América. Una escena de catálogo de viajes Falabella, financiada por contribuyentes que jamás recibirán una foto en agradecimiento. La imagen era infantil. Recordaba a niños que viajan por primera vez a Disney y fotografían todo: el asiento, la ventanilla, el cinturón, la bandeja y hasta el baño del avión. La diferencia es que ellos tienen ocho años, sus padres pagan los pasajes y nadie espera de ellos una conducta republicana. Usted, en cambio, es subsecretario del Interior, que no se nos olvide. Imagino su entusiasmo al abordar. Quizás miró las butacas vacías y pensó: «¡Todo esto para mí!». Quizás pidió una foto para inmortalizar su ascenso al prestigio personal. No lo sabemos. Pero la pose transmitió algo peculiar: la satisfacción de quien confunde una obligación institucional con un premio de concurso televisivo. Y entonces ocurrió lo inevitable: publicó su postal de grandeza. Qué extraordinaria paradoja. Un gobierno que predica austeridad debe explicar por qué uno de sus funcionarios de segunda línea encontró oportuno exhibir el transporte oficial como si acabara de adquirirlo con sus ahorros. No porque el viaje fuese necesariamente injustificado, sino porque la exhibición parecía más importante que la misión. Su ministro, Claudio Alvarado, calificó aquello como un profundo error y reprochó expresamente el alarde. Debe ser incómodo explicar que un subsecretario adulto necesita lecciones de discreción, prudencia y sentido del ridículo. Después usted borró la fotografía. Una decisión tardía, reveladora de una tragedia humana: la vanidad suele viajar en primera clase, mientras el criterio pierde el vuelo. Nadie ha cuestionado su derecho a cumplir una misión oficial. Se cuestiona la necesidad de convertirla en una exhibición personal. Representar al Estado no equivale a usar sus símbolos como accesorios fotográficos. El avión no era suyo. El combustible tampoco. La tripulación no estaba allí para satisfacer una fantasía de celebridad. Todo pertenecía a una institucionalidad que existe para servir al país, no para alimentar álbumes de pedantería. Surge una pregunta incómoda: ¿cuántos funcionarios confunden la importancia de sus cargos con su propia importancia? ¿Cuántos creen que ocupar temporalmente una posición de autoridad los convierte en personajes extraordinarios? El poder tiene una propiedad: no siempre engrandece a quien lo ejerce. A veces simplemente ilumina, con crueldad fotográfica, sus proporciones reales. Señor Pavez, la próxima vez que viaje en representación de Chile, recuerde que el mérito no consiste en subir al avión, sino en justificar, mediante resultados, que el país haya decidido enviarlo. Y, por favor, agradezca una vez más a Santo Domingo. Porque si la reunión hubiese sido en París, probablemente otro estaría fotografiando la Torre Eiffel, mientras usted seguiría en Santiago contemplando, con menos emoción, nuestra hermosa cordillera. Finalmente, una sugerencia: si alguna vez vuelve a sentirse deslumbrado por viajar en avión, visite Disney. Allí encontrará atracciones, personajes disfrazados y adultos que se comportan como niños. La diferencia es que nadie los confunde con autoridades de la República. Y Mickey Mouse, al menos, tiene la prudencia de no presumir de un avión que no le pertenece. Atte., @MisColumnas
56
344
25
601
17,315
¡El Avión…!
10
39
2
77
802
Que te critique Mara Sedini, hay que ser muy penca y muy weón. @MaximoPavezC
6
63
1
171
1,766
La memoria es frágil. Repasemos. Con tanto escándalo no dejemos de lado a @Cami_FloresO que continúa legislando como si nada. Seguimos en espera del desafuero: Chats y declaraciones sobre "Cuota Flores" youtube.com/watch?v=z-cs45o0…
2
256
1
352
6,178
FLAVIO BOLSONARO. De candidato presidencial a fugitivo en 24 horas…👇🏻👇🏻
El excandidato presidencial, Flavio Bolsonaro, viaja a Estados Unidos El pasaporte de Bolsonaro fue anulado por las autoridades brasileñas, luego de que se negara a entregar tanto su documento diplomático como el brasileño, así como lo había solicitado la Justicia de ese país. Su huída fue confirmada por un funcionario estadounidense.
7
38
58
967
Señora de las Condes expresa su frustración frente al gobierno. No se lo manda a decir con nadie.
6
93
3
179
2,977
ReneX retweeted
PEPE GUARDIOLA… PERO SIN GUARDIOLA Había una vez un hombre llamado Pepe que soñaba con dirigir la selección nacional. Nunca había entrenado un club y su experiencia en la banca consistía en mirar partidos por televisión y explicar todo lo que el técnico hacía mal. Pepe era extraordinario como entrenador cuando el entrenador era otro. Durante años criticó alineaciones, cambios y preparadores físicos. Aseguraba tener un plan, un cuerpo técnico de lujo y la fórmula para clasificar al Mundial y ganar la tercera Copa América. La Asociación, después de escucharlo varias temporadas, finalmente le entregó la selección. Pepe llegó al complejo deportivo con una maleta y anunció que viviría allí. Nadie entendió cómo dormir cerca de las canchas mejoraría el juego, pero la fotografía quedó muy bien. El primer entrenamiento fue solemne: Se acabaron las excusas. Poco después ya estaba cambiando ayudantes. Salieron preparadores, asistentes y encargados regionales. Algunos renunciaban; a otros los despedían; otros descubrían, ya contratados, que no cumplían los requisitos. El cuerpo técnico parecía puerta giratoria. Pepe explicó que aquello demostraba exigencia. Los hinchas sospechaban que demostraba otra cosa. En la cancha tampoco aparecía el plan. El encargado de seguridad ordenaba presión alta cuando la pelota estaba afuera; el de Hacienda recomendaba atacar reduciendo delanteros; el canciller negociaba amistosos sin entender bien el reglamento y, cuando el Congreso de Clubes rechazaba una jugada, Pepe culpaba al césped heredado. Para ahorrar, la directiva recortó implementos. Un histórico programa que entregaba computadores a los juveniles desapareció del presupuesto. Era preparar jugadores para el fútbol moderno quitándoles los botines. Pero Pepe tuvo otra idea. Propuso que los hinchas de los palcos VIP pagaran menos entrada. Había que incentivarlos. Si pagaban demasiado, explicó, podían perder el entusiasmo. ¿Y las galerías? preguntaron. Deben hacer un esfuerzo, respondió Pepe. Así, mientras los juveniles perdían sus botines, los señores del palco recibían descuento. Era una novedosa teoría deportiva: para mejorar el fútbol había que cobrarles menos a quienes podían pagar más. Eficiencia, explicó Pepe. Mientras tanto, el campeonato económico tampoco acompañaba. El desempleo de jugadores rondaba el 9,6% y el último marcador de actividad había retrocedido. Entonces Pepe anunció un plan para crear cien mil empleos. Era como ir perdiendo diez a cero y mostrar orgullosamente la pizarra donde explicaba cómo pensaba empatar. El gran momento llegó cuando Pepe viajó a una ceremonia de la FIFA. Tomó el micrófono y habló, o más bien intentó, hablar en inglés. Las redes hicieron el resto: críticas, memes y comparaciones. Sus hinchas dijeron que se había entendido, aunque la FIFA no quiso hacer declaraciones. A esas alturas, la hinchada inquieta sólo miraba el marcador. Porque Pepe había pasado años explicando que el problema era el entrenador. Ahora, Pepe era el entrenador. Había dicho que faltaba liderazgo. Ahora él lideraba. Que faltaba gestión. Ahora él gestionaba. Que sobraban excusas. Ahora él las administraba. Que el equipo anterior jugaba mal. Ahora él tenía la pelota, el camarín, el presupuesto y hasta dormitorio en el estadio. Y seguía mirando al banco anterior. Una noche, Pepe contempló las fotografías de antiguos entrenadores. Él había conseguido aquello que quiso durante años: el buzo, la banca, el silbato y las llaves. Entonces comprendió la crueldad del fútbol. Desde la galería cualquiera parece Guardiola. El problema comienza cuando te entregan el equipo. Porque querer desesperadamente ser entrenador no significa saber entrenar, ni tampoco tener condiciones. Criticar desde la tribuna tampoco enseña táctica. Y vivir en el estadio no convierte a nadie en técnico. Pepe había dedicado años a intentar conquistar la banca y agitar a su hinchada. Sólo olvidó un detalle: Aprender fútbol. @MisColumnas
26
77
6
107
3,130
CARTA ABIERTA AL SUBSECRETARIO DEL INTERIOR MÁXIMO PAVEZ Sr. Subsecretario: @MaximoPavezC Convengamos que la cumbre se celebraba en República Dominicana, porque, de haberse realizado en Londres o Roma, sospecho que usted habría conocido la noticia por televisión, ahí seguro habría ido su jefe, que duda cabe. Así que por una feliz coincidencia geográfica, le correspondió descubrir las maravillas de la aviación estatal. ¡Qué momento tan conmovedor! Allí estaba usted, cómodamente instalado en un avión de la Fuerza Aérea, rodeado de asientos vacíos, contemplando el horizonte con un teléfono junto a la oreja, por un momento pensé que era James Bond, o el mismísimo Sol de América. Una escena de catálogo de viajes Falabella, financiada por contribuyentes que jamás recibirán una foto en agradecimiento. La imagen era infantil. Recordaba a niños que viajan por primera vez a Disney y fotografían todo: el asiento, la ventanilla, el cinturón, la bandeja y hasta el baño del avión. La diferencia es que ellos tienen ocho años, sus padres pagan los pasajes y nadie espera de ellos una conducta republicana. Usted, en cambio, es subsecretario del Interior, que no se nos olvide. Imagino su entusiasmo al abordar. Quizás miró las butacas vacías y pensó: «¡Todo esto para mí!». Quizás pidió una foto para inmortalizar su ascenso al prestigio personal. No lo sabemos. Pero la pose transmitió algo peculiar: la satisfacción de quien confunde una obligación institucional con un premio de concurso televisivo. Y entonces ocurrió lo inevitable: publicó su postal de grandeza. Qué extraordinaria paradoja. Un gobierno que predica austeridad debe explicar por qué uno de sus funcionarios de segunda línea encontró oportuno exhibir el transporte oficial como si acabara de adquirirlo con sus ahorros. No porque el viaje fuese necesariamente injustificado, sino porque la exhibición parecía más importante que la misión. Su ministro, Claudio Alvarado, calificó aquello como un profundo error y reprochó expresamente el alarde. Debe ser incómodo explicar que un subsecretario adulto necesita lecciones de discreción, prudencia y sentido del ridículo. Después usted borró la fotografía. Una decisión tardía, reveladora de una tragedia humana: la vanidad suele viajar en primera clase, mientras el criterio pierde el vuelo. Nadie ha cuestionado su derecho a cumplir una misión oficial. Se cuestiona la necesidad de convertirla en una exhibición personal. Representar al Estado no equivale a usar sus símbolos como accesorios fotográficos. El avión no era suyo. El combustible tampoco. La tripulación no estaba allí para satisfacer una fantasía de celebridad. Todo pertenecía a una institucionalidad que existe para servir al país, no para alimentar álbumes de pedantería. Surge una pregunta incómoda: ¿cuántos funcionarios confunden la importancia de sus cargos con su propia importancia? ¿Cuántos creen que ocupar temporalmente una posición de autoridad los convierte en personajes extraordinarios? El poder tiene una propiedad: no siempre engrandece a quien lo ejerce. A veces simplemente ilumina, con crueldad fotográfica, sus proporciones reales. Señor Pavez, la próxima vez que viaje en representación de Chile, recuerde que el mérito no consiste en subir al avión, sino en justificar, mediante resultados, que el país haya decidido enviarlo. Y, por favor, agradezca una vez más a Santo Domingo. Porque si la reunión hubiese sido en París, probablemente otro estaría fotografiando la Torre Eiffel, mientras usted seguiría en Santiago contemplando, con menos emoción, nuestra hermosa cordillera. Finalmente, una sugerencia: si alguna vez vuelve a sentirse deslumbrado por viajar en avión, visite Disney. Allí encontrará atracciones, personajes disfrazados y adultos que se comportan como niños. La diferencia es que nadie los confunde con autoridades de la República. Y Mickey Mouse, al menos, tiene la prudencia de no presumir de un avión que no le pertenece. Atte., @MisColumnas
56
344
25
601
17,315
ReneX retweeted
Replying to @JMilei @dreidel1
Señores Javier Milei y Demian Reidel: Sobre las debilidades metodológicas de minimin viable scale. (Paper publicado). He examinado su trabajo Minimum Viable Scale: Bellman Barriers and the Economics of Survival desde la teoría del crecimiento y la programación dinámica. Su formulación es elaborada, pero exige distinguir validez formal, originalidad y pertinencia empírica. La primera objeción es la dependencia de los resultados respecto de los supuestos. Ustedes adoptan rendimientos crecientes a escala, complementariedad entre capital y trabajo, depreciación proporcional y utilidad logarítmica. Esa estructura favorece los umbrales críticos. Demostrar las consecuencias de tales hipótesis no demuestra que estas describan fielmente una economía nacional. La consistencia interna no garantiza validez externa. Segundo, la originalidad conceptual debe delimitarse. Los umbrales de capital, las trampas de pobreza y las trayectorias óptimas múltiples tienen antecedentes en Skiba, Majumdar, Mitra, Dechert y Nishimura. Su aporte potencial reside en el método First Passage Bellman Barriers y en las condiciones que permiten certificar trayectorias sin resolver íntegramente la función de valor. Innovar en la demostración no significa descubrir el fenómeno. Tercero, falta contrastación empírica. No se estiman umbrales con datos observados, no se identifican parámetros a partir de economías nacionales ni se presentan intervalos de incertidumbre para predicciones verificables. Los ejemplos numéricos ilustran el modelo, pero no constituyen evidencia de que sus umbrales existan en Argentina o en otro país. Su alcance sigue siendo teórico. Cuarto, el planificador representativo omite heterogeneidad de hogares y empresas, mercados financieros, desigualdad, comercio exterior, instituciones y bienes públicos. Son omisiones admisibles para aislar un mecanismo, no para extrapolar políticas. Una economía no es un único agente que decide cuánto trabajar, consumir e invertir. Quinto, la robustez frente a perturbaciones de parámetros no equivale a robustez estructural. ¿Se mantiene el umbral si cambian las preferencias, se incorpora innovación endógena, capital humano, crédito imperfecto o una tecnología alternativa? La estabilidad dentro de una familia funcional no acredita universalidad fuera de ella. Debe precisarse el alcance de los teoremas. Sexto, el resultado distributivo exige prudencia. Que transferir capital entre economías idénticas situadas en un umbral pueda elevar el bienestar agregado no demuestra que concentrar riqueza sea socialmente deseable. Una ganancia agregada tampoco constituye una mejora de Pareto sin compensación. Confundir ambas proposiciones sería un salto normativo injustificado. Séptimo, una pérdida de capital productivo no equivale a un impuesto. La recaudación puede financiar infraestructura, educación, salud y otros bienes públicos que modifican la productividad futura. Sin modelar simultáneamente costos, retornos y externalidades, no es posible inferir que una carga tributaria empuje necesariamente a una economía hacia la extinción. Nada de lo anterior prueba que sus teoremas sean incorrectos: para afirmarlo habría que auditar cada demostración. Pero tampoco basta la sofisticación formal para conferir autoridad empírica a un modelo. Una proposición condicional no basta para recomendar políticas. La cuestión decisiva no es solamente si sus ecuaciones permiten un umbral de supervivencia, sino si las economías reales exhiben ese umbral, cómo podría medirse y qué políticas lo desplazan. Sin responder esas preguntas, su trabajo puede ser una contribución a la economía matemática, pero no una validación de un programa gubernamental. La matemática demuestra consecuencias de hipótesis; no convierte las hipótesis en verdades sobre el mundo. Atentamente, Un análisis crítico desde la teoría económica y la economía matemática.
1
6
10
400
Hoy martes 27 de octubre de 2026, Israel celebra elecciones parlamentarias cruciales para renovar los 120 escaños de la Knéset (el Parlamento). Se trata de los primeros comicios generales desde los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023, convirtiéndose en un referéndum sobre el liderazgo y la continuidad política del actual primer ministro, Benjamín Netanyahu. El posteo adjunto de Netanyahu parece meme, pero no lo es…
2
24
1
36
1,213
Delegado @germancodina en la prensa señalaron que eran 30.000 m ³ de sedimentos acumulados en Quebrada Honda, tras el aluvión del pasado 8 de octubre. Usted acaba de señalar que fueron 300.000 m ³ Más allá de quien haya incurrido en el error, ¿no será mucha diferencia? Sería bueno precisar. Después de ello nos referiremos a su ejemplo de los 30 Everest.
36
60
3,415
Situación en los Dominicos.
Se mantiene la Alerta Roja por riesgo de remociones en masa en las 10 comunas de la Región Metropolitana: San José de Maipo, Puente Alto, Pirque, La Florida, Peñalolén, La Reina, Las Condes, Lo Barnechea, Vitacura y Colina. Además, Requínoa se mantiene en Alerta Roja por la emergencia asociada al sistema frontal. Se suspenden las clases en Requínoa y en el polígono de seguridad reactivado en Las Condes.
1
5
12
1,100
Si no quisiste ver antes lo tonto que era Kast No vengas a quejarte hoy de su estupidez 👇 Te lo repetimos hasta el cansancio y no oíste Te lo mostramos mil veces y te negaste a verlo 👇 Detrás de la consigna Anti Comunista idiota Elegiste votar por un fanático religioso pelota
12
31
527
ReneX retweeted
ELECCIONES BRASILEÑAS Voto brasileño en el extranjero. Chile 1ª vuelta. Lula: 51,27% (1.024) Bolsonaro: 48,73% (974) Chile 2ª vuelta. Lula: 53,76% (1.100) Bolsonaro: 46,24% (946) Argentina 1ª vuelta. Lula: 62,54% (18.137) Bolsonaro: 37,46% (10.859) Argentina 2ª vuelta. Lula: 68,77% (20.763) Bolsonaro: 31,23% (9.438) Total Voto en el exterior. 1ª vuelta: Lula: 51,06% (247.531) Bolsonaro: 48,94% (237.135) 2ª vuelta: Lula: 53,86% (264.008) Bolsonaro: 46,14% (226.264) Otros países… 👇🏻👇🏻👇🏻
4
19
3
42
2,440
ReneX retweeted
LA TIRANÍA DE LA MEDIOCRIDAD El gran desafío pendiente de la política mundial es conseguir que los mejores lleguen al poder. Que la inteligencia, la integridad, la sabiduría y la virtud prevalezcan sobre la mediocridad, la mentira, la corrupción y la pobreza intelectual. Salvo honrosas excepciones, la historia demuestra cuán lejos estamos de alcanzar ese ideal. Y lo más inquietante es que quienes se aferran al poder suelen ser los mismos que levantan barreras contra el talento y la excelencia, perpetuando así una cruel paradoja: quienes podrían ennoblecer la política son precisamente aquellos a quienes la mediocridad se empeña en impedirles el paso.
4
18
3
43
1,004
ReneX retweeted
¿POR QUÉ GANÓ LULA? Hay victorias políticas que comenzaron muchos años antes de las urnas que ayer cerraron el destino de los próximos cuatro años de Brasil, cuando una familia pudo llenar su mesa, un trabajador recibió un salario digno o un joven cruzó por primera vez la puerta de una universidad. La cuarta victoria de Luiz Inácio Lula da Silva tiene mucho de esa memoria. Ayer 25 de octubre, Lula obtuvo 64.256.232 votos, el 51,79%, frente a los 59.826.041 sufragios, el 48,21%, de Flávio Bolsonaro. Una diferencia de 4,43 millones. Tres semanas antes había perdido la primera vuelta: 45,16% contra 47,03%. Su remontada no fue un accidente aritmético: fue el resultado de una historia política, una movilización eficaz y una sociedad profundamente dividida. Lula llegó al poder en 2003 desde un mundo que conocía por experiencia: el trabajo fabril, el sindicalismo y las privaciones de millones de brasileños. Sus primeros gobiernos combinaron crecimiento económico y políticas de inclusión. Bolsa Família, la valorización del salario mínimo, el acceso universitario y programas de vivienda, salud y electricidad ampliaron oportunidades. Brasil pasó del lugar 17º al 6º lugar mundial por tamaño de su economía, aunque también contribuyeron las materias primas y las condiciones internacionales. Pero la dignidad no se mide solamente en PIB. Para una madre, que su hijo sea el primer universitario de la familia vale más que cualquier discurso. Para quien salió de la pobreza, el recuerdo no es una estadística: es la posibilidad de elegir su propio destino. Ahí reside una fortaleza de Lula: una relación política sostenida por experiencias concretas de movilidad social. No es una adhesión ciega ni eterna, sino una memoria que las campañas rivales no pueden borrar con un eslogan. En su tercer gobierno hubo recuperación del empleo y de los ingresos, nuevas iniciativas educativas y una reducción de la deforestación amazónica, un asunto de repercusión regional y mundial en el pulmón del mundo. Persistieron, desde luego, problemas de seguridad, costo de vida y sostenibilidad fiscal. Reconocerlos no borra los avances; permite entender por qué el país votó tan dividido. La campaña también hizo su trabajo. La abstención descendió del 21,08% al 19,21%. Lula sumó unos 10,38 millones de votos entre ambas vueltas, frente a 3,72 millones de su adversario. No sabemos qué proporción corresponde a nuevos votantes o cambios de preferencia, pero sí que hubo una movilización decisiva. Y existe otra pregunta incómoda: ¿cuánto cansa una política que confunde firmeza con humillación? Trump, Milei y Jair Bolsonaro han recurrido públicamente a la descalificación personal y la confrontación verbal. El insulto no demuestra carácter, ni el grito constituye argumento. Gobernar no concede licencia para degradar la dignidad ajena. Burlarse de la condición física de un adversario, como ocurrió con alusiones a los dedos de Lula, no rebate una sola política pública: exhibe la pobreza intelectual del debate. No hay evidencia para afirmar que los agravios de Milei en el extranjero hayan decidido millones de votos brasileños. Tampoco sería serio presentar esta elección como un plebiscito universal contra la ultraderecha. Pero sí es legítimo preguntarse si una parte del electorado comenzó a exigir otra forma de convivencia democrática, menos dispuesta a celebrar el desprecio como espectáculo. Lula no ganó porque sea infalible. Ganó con un legado social reconocible, resultados que defender, capacidad de organizar apoyos y una alternativa que también despertó resistencias. Casi sesenta millones de brasileños escogieron al otro candidato: gobernar exige escucharlos, no insultarlos. Tal vez esa sea la lección más valiosa. La democracia necesita adversarios, no enemigos; controversias, no humillaciones; convicciones, no crueldad. Y si la política pretende mejorar la vida de las personas, debería empezar por algo elemental: Respetarlas. @MisColumnas
7
65
5
127
2,069
Hasta cuando difunden la idiotez de Kaiser. La decisión de realizar una prórroga fue de ambos comandos y de común acuerdo. Kaiser, como acostumbra, difunde hechos tergiversando la realidad. Un medio no puede ni debe otorgar espacio sin interpelar a sus panelistas sobre lo que dicen cuando se alejan de la verdad. El daño que fulanos como Kaiser le hacen al debate público es cada día peor, pues hay gente incapaz de llegar más allá de sus relatos. La contaminación de la opinión pública debe tener penas judiciales. No creo que Kaiser sea capaz de entender, su precariedad es evidente, pero los panelistas tienen la obligación de poner la verdad sobre la mesa, aunque sea Hirane y compañía.
#Conectados | Johannes Kaiser (@Jou_Kaiser) por elecciones en Brasil: "Si el Servel en Chile, a 6 minutos de cerrar las urnas, extendiese por 2 horas la votación, la cosa es rara. No me gustan esas cosas y la izquierda es conocida por hacer fraude electoral" @AgriculturaFM
12
109
7
187
2,505
Lograremos entender este mensaje? Te leo...
3
2
144