¿CUÁNTO VALE TU LIBERTAD? ¿630 DÓLARES O CINCO AÑOS DE TU VIDA?
¿Seiscientos dólares? ¿Mil? ¿Cinco mil? ¿Cien mil? ¿Un millón de dólares? Póngale usted el precio que quiera. Pero antes de responder, piense cuánto vale despertar cada mañana junto a su familia, abrazar a sus hijos, caminar libremente por las calles y acostarse en su propia cama, sin que nadie le diga a qué hora debe levantarse o cuándo puede salir.
Le hago esta pregunta por una noticia que debería hacernos reflexionar.
Este 3 de noviembre de 2026, el Tribunal Segundo de Sentencia de Santa Tecla condenó a Douglas Ernesto Gómez Gómez a CINCO AÑOS DE PRISIÓN por el delito de estafa. ¿Y sabe por cuánto dinero? ¡Por apenas 630 dólares!
Resulta que este señor promocionaba en redes sociales el alquiler de ranchos de playa en San Blas, La Libertad Costa. Una persona lo contactó, acordaron el alquiler por dos días y la víctima depositó los 630 dólares en una cuenta bancaria a nombre del ahora condenado.
¿Y qué ocurrió después? Una vez recibido el dinero, dejó de contestar las llamadas y eliminó la publicación. La víctima presentó la denuncia y el caso terminó en los tribunales.
Después de valorar las pruebas, el tribunal lo declaró culpable, le impuso cinco años de prisión y, además, lo condenó a pagar los 630 dólares en concepto de responsabilidad civil.
¡Cinco años de libertad perdidos por 630 dólares!
Ahora haga cuentas. Son aproximadamente 1,825 días lejos de la libertad. Si dividimos los 630 dólares entre esos días, resulta que cada día de prisión representa apenas 35 centavos del dinero obtenido mediante la estafa.
¡Qué negocio tan desastroso!
Y aquí viene mi reflexión: hay personas que por unos cuantos dólares están dispuestas a engañar, mentir, defraudar y aprovecharse de la buena fe de los demás. Se imaginan que nadie las denunciará, que la víctima se cansará de reclamar o que la justicia nunca llegará.
Pero se equivocan.
La libertad es demasiado valiosa para cambiarla por dinero mal habido. Ninguna ganancia obtenida mediante el engaño compensa el sufrimiento de una familia, la vergüenza de una condena ni los años que jamás podrán recuperarse.
Y a quienes acostumbran recibir dinero mediante falsas promesas, les recuerdo algo: una cosa es tener una deuda civil y otra muy distinta es provocar, mediante engaño, que una persona entregue su patrimonio. Cuando concurren los elementos del artículo 215 del Código Penal, podemos encontrarnos frente al delito de estafa.
Por eso, antes de quedarse con el dinero ajeno, piense en sus hijos, en su familia y en el valor de su libertad.
Porque 630 dólares se pueden ganar trabajando; cinco años de vida no se pueden comprar ni recuperar.
Y termino preguntándole nuevamente:
¿CUÁNTO VALE SU LIBERTAD?
La mía no tiene precio. Y espero que la suya tampoco.
Fuente: La Noticia SV, 3 de noviembre de 2026. La noticia confirma la condena y la responsabilidad civil; no acredita que el condenado haya rechazado una conciliación, por lo que omití esa afirmación.
Amén
[Opinión]
Jaime Ramírez Ortega: "No esperemos perder a alguien para descubrir cuánto significaba. Abracemos hoy, perdonemos hoy, visitemos hoy y amemos hoy..."
Los detalles en el enlace🔗👇
eldiariodehoy.com/opinion/el…
¡MEJOR PIDA AYUDA, PERO NO ROBE! POR UN CELULAR PUEDE TERMINAR EN LA CÁRCEL.
Mire, por muy difícil que esté su situación económica, por mucha necesidad que tenga o por desesperado que se encuentre, jamás crea que robarle a otra persona es la solución. Es preferible pedir un plato de comida, solicitar ayuda o buscar un trabajo honrado que perder la libertad por apropiarse de lo ajeno.
Este día, la Policía Nacional Civil informó sobre la captura de Robinson Alberto Corado Núñez, de 50 años, en Santa Ana Centro, señalado de haber golpeado a una señora en la boca y en la cabeza para robarle su teléfono celular.
Según el informe policial, el aparato fue localizado mediante GPS y los agentes encontraron al sospechoso frente a su vivienda, con el teléfono en su poder. Ahora deberá enfrentar un proceso penal por los delitos de robo y lesiones.
¡Imagínese semejante situación! Por un teléfono celular, cuyo valor económico ni siquiera conocemos, este hombre enfrenta la posibilidad de perder algo muchísimo más valioso: su libertad.
Y aquí quiero dejar una reflexión: la pobreza no es una vergüenza, la necesidad no es un delito y pedir ayuda no le quita dignidad a nadie. Lo verdaderamente lamentable es pretender resolver nuestras dificultades mediante la violencia, causando sufrimiento a una persona inocente.
Como abogado, también debo recordar que toda persona detenida conserva su presunción de inocencia hasta que exista una sentencia condenatoria firme. Sin embargo, eso no impide advertir sobre las graves consecuencias jurídicas que puede producir una conducta de esta naturaleza.
Amigos, si tiene hambre, pida comida; si necesita trabajo, búsquelo; si atraviesa dificultades, pida ayuda. Pero jamás golpee, amenace ni robe a otra persona.
Recuerde lo que enseña la Palabra de Dios en Efesios 4:28: «El que hurtaba, no hurte más, sino trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno».
Porque es mejor acostarse con el estómago vacío y la conciencia tranquila, que terminar detrás de las rejas por haber querido llevarse lo que pertenece a otro. ¡La honradez vale mucho más que cualquier teléfono celular!
Fuente: reporte de la PNC del 2 de noviembre de 2026, recogido por La Noticia SV.
En vida se da flores
[Opinión]
Jaime Ramírez Ortega: "No esperemos perder a alguien para descubrir cuánto significaba. Abracemos hoy, perdonemos hoy, visitemos hoy y amemos hoy..."
Los detalles en el enlace🔗👇
eldiariodehoy.com/opinion/el…
No esperemos perder a alguien para descubrir cuánto significaba. Abracemos hoy, perdonemos hoy, visitemos hoy y amemos hoy eldiariodehoy.com/opinion/el…
¡LO QUE HOY DESPRECIAS, MAÑANA PODRÍAS SUPLICAR RECUPERARLO!
¡HAY PERSONAS QUE ESTÁN LLORANDO POR AQUELLO QUE TÚ TIENES Y NO VALORAS!
Mientras tú te quejas de tu trabajo, alguien lleva meses suplicándole a Dios una oportunidad para ganarse el pan.
Mientras ignoras a tus padres, alguien llora frente a una tumba, deseando escuchar su voz cinco minutos más.
Mientras descuidas a tu esposa o a tu esposo, alguien contempla una fotografía y daría cualquier cosa por volver a abrazar a quien partió.
Mientras maltratas tu cuerpo con excesos y descuidos, alguien permanece en la cama de un hospital, prometiendo que, si recupera su salud, cambiará su manera de vivir.
Mientras arriesgas tu libertad por una mala decisión, alguien detrás de los barrotes sueña con volver a caminar por las calles y abrazar a sus hijos.
Mientras desperdicias la oportunidad de estudiar, alguien trabaja bajo el sol, lamentando no haber aprovechado los años de su juventud.
Mientras te quejas de la casa donde vives, hay una familia que esta noche no sabe dónde dormirá.
Y mientras les dices a tus hijos que no tienes tiempo para ellos, hay un padre que ha sepultado al suyo y daría la vida por escuchar una vez más: «Papá, abrázame».
¡QUÉ CONTRADICTORIA ES LA VIDA!
Despreciamos lo que tenemos y lloramos cuando lo perdemos. Corremos detrás de lo que nos falta, mientras descuidamos las bendiciones que Dios ya puso en nuestras manos.
Creemos que siempre habrá otro día para visitar, abrazar, perdonar y decir «te amo». Pero la vida no nos garantiza un mañana.
¡POR ESO, ACTÚA HOY!
Abraza a tus padres mientras viven. Ama a tu cónyuge mientras está a tu lado. Dedica tiempo a tus hijos antes de que crezcan. Cuida tu salud, honra tu trabajo, protege tu libertad y, sobre todo, no te olvides de Dios.
No permitas que la ambición te robe lo verdaderamente importante.
¡NINGÚN ÉXITO VALE LA PENA SI PARA ALCANZARLO TIENES QUE PERDER A TU FAMILIA!
¿De qué sirve tener una gran casa si destruiste tu hogar? ¿De qué sirve acumular riquezas si tus hijos crecieron sin ti? ¿De qué sirve que el mundo entero te admire si has perdido el amor de quienes más te necesitan?
La Biblia declara en Salmo 49:16-17 (RVR1960):
«No temas cuando se enriquece alguno, Cuando aumenta la gloria de su casa; Porque cuando muera no llevará nada, Ni descenderá tras él su gloria».
¡QUÉ TREMENDA ADVERTENCIA DE DIOS!
El dinero se queda, los títulos pierden su importancia, los cargos pasan a otras manos y la gloria humana termina en el sepulcro.
Por eso, no confundas prosperidad con bendición espiritual, ni éxito terrenal con una vida aprobada por Dios.
El Señor Jesucristo hizo una pregunta que atraviesa los siglos y confronta nuestra conciencia:
«Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma?» (Marcos 8:36, RVR1960).
Puedes perder dinero y volver a ganarlo. Puedes fracasar y comenzar nuevamente. Pero no puedes comprar el tiempo que desperdiciaste ni recuperar una vida que llegó a su final.
¡NO GANES EL MUNDO A COSTA DE PERDER TU FAMILIA, Y MUCHO MENOS PIERDAS TU ALMA POR GANAR EL MUNDO!
Porque al final de tu existencia, lo más importante no será cuánto dinero dejaste en la tierra, sino cómo viviste delante de Dios y qué huellas de amor dejaste en el corazón de tu familia.
¡VALORA HOY LO QUE DIOS TE HA DADO, ANTES DE QUE MAÑANA SOLO TE QUEDE EL RECUERDO!
¡BIENVENIDO A LA LIBERTAD, DON TONY! ¡Y QUÉ ALEGRÍA QUE TAMBIÉN ESTÉN APARECIENDO LOS AMIGOS!
¡Señores, parece que la libertad de don Tony Saca ha producido un fenómeno extraordinario en El Salvador! ¡No solamente salió libre un expresidente, sino que algunas amistades parecen haber salido del estado de hibernación! ¡JA, JA, JA!
Oigan, hablando en serio y también un poquito en broma, qué curioso es el ser humano. Cuando alguien tiene poder, le aparecen amigos por todas partes. ¡Hasta personas que jamás había visto lo abrazan con tanta emoción que uno piensa que juntos hicieron la primera comunión!
Pero cuando llega la desgracia, ¡ay, Dios mío! Algunos desaparecen con una velocidad que ya la quisiera la NASA para sus cohetes espaciales.
Ahora que don Elías Antonio Saca ha recuperado su libertad, pareciera que muchos recuerdos de amistad han comenzado a florecer nuevamente. Y yo me pregunto, con todo respeto: ¿Dónde estaban tantos afectos cuando aquel hombre recibió su condena de diez años de prisión?
Porque hay amistades que funcionan como los teléfonos de prepago: mientras hay saldo, todo mundo llama; cuando se acaba el crédito, ni las llamadas de emergencia entran.
¡Y no digamos cuando se pierde el poder! Hay quienes antes lo saludaban de «¡mi querido presidente, mi hermano del alma!», y después, cuando alguien les preguntaba si lo conocían, eran capaces de responder:
—Mire, yo creo que lo he visto en televisión, pero personalmente no sabría decirle.
¡Qué barbaridad! ¡Si antes hasta se peleaban por salir a su lado en las fotografías!
Aclaro, para evitar malos entendidos y alguna demanda que me arruine el fin de semana, que no estoy señalando a ninguna persona en particular ni afirmando saber quiénes visitaron o dejaron de visitar a don Tony durante su reclusión. Esto es una reflexión humorística sobre las amistades por conveniencia, no una imputación de hechos contra personas determinadas.
Tampoco debemos confundir la responsabilidad penal con la amistad. Una persona debe responder ante la justicia por sus actos, pero eso no significa que pierda su dignidad humana ni el derecho a recibir el afecto de quienes verdaderamente la aprecian.
Ser amigo no significa encubrir delitos, justificar errores ni aplaudir lo incorrecto. Significa tener la valentía de decir la verdad sin darle la espalda a quien atraviesa su peor momento.
La Biblia lo dice en Proverbios 17:17:
«En todo tiempo ama el amigo, Y es como un hermano en tiempo de angustia».
Y cuánta razón tiene la Palabra de Dios. Porque hay tres lugares donde las amistades se someten a una verdadera auditoría: el hospital, la cárcel y la ruina económica. Allí se descubre quién estaba enamorado de su amistad y quién solamente estaba enamorado de su chequera.
Don Tony, seguramente estos años le dejaron muchas enseñanzas. Quizá una de las más importantes sea descubrir que el cariño sincero no necesita escoltas, cargos públicos ni cuentas bancarias para mantenerse vivo.
Porque mientras usted tiene poder, le dicen «¡hermano querido!»; cuando lo pierde, algunos comienzan a decirle «don Elías», con una formalidad que parece notificación judicial.
¡JA, JA, JA!
Y ahora que ha recuperado su libertad, si algún conocido de aquellos tiempos aparece con los brazos abiertos y le dice:
—¡Tony, hermano querido, cuánto tiempo sin verte! ¡No sabés cuánto te he extrañado!
Usted puede responderle con una sonrisa:
—¡Hombre, qué alegría! ¡Yo también pensé mucho en vos! Incluso llegué a creer que te habías ido del país, porque en diez años no encontraba ni tus señales de humo.
¡JA, JA, JA!
Pero más allá de las bromas, quiero dejar una reflexión que vale para expresidentes, empresarios, funcionarios y para cualquiera de nosotros:
Nunca confunda popularidad con amistad, adulación con lealtad ni compañía con cariño verdadero.
El poder consigue que muchos se sienten a su mesa. El dinero logra que algunos le celebren hasta las ocurrencias más disparatadas.
El día que estemos frente a una persona caída, nuestro cargo importará menos que nuestra respuesta. Que nuestra firma abra el camino a la justicia, que nuestra influencia proteja al débil y que nuestra voz llegue a tiempo. Porque hay silencios que dejan al indefenso demasiado solo, y una autoridad que merece respeto también debe saber escucharlo.
[Opinión]
Jaime Ramírez Ortega: "Que nuestra firma abra el camino a la justicia, que nuestra influencia proteja al débil y que nuestra voz llegue a tiempo..."
Los detalles en el enlace🔗👇
eldiariodehoy.com/opinion/lo…
El día que estemos frente a una persona caída, nuestro cargo importará menos que nuestra respuesta. Que nuestra firma abra el camino a la justicia, que nuestra influencia proteja al débil y que nuestra voz llegue a tiempo. Porque hay silencios que dejan al indefenso demasiado solo, y una autoridad que merece respeto también debe saber escucharlo. eldiariodehoy.com/opinion/lo…
¡CUIDADO! PRESTAR SU CUENTA BANCARIA PUEDE LLEVARLO ANTE UN JUEZ PENAL
Un favor aparentemente inocente puede terminar convirtiéndose en un grave problema judicial.
Recientemente conocí el caso de una persona que trabaja en una maquila. Una compañera de trabajo le pidió que le prestara su cuenta bancaria porque, según le explicó, necesitaban recibir dinero para pagar la defensa de un amigo que se encontraba detenido.
La explicación parecía razonable. Le aseguró que no podía utilizar su propia cuenta y que únicamente necesitaba recibir unas transferencias.
Aquella persona aceptó, confiando en que estaba ayudando a alguien que atravesaba una situación difícil.
Sin embargo, aproximadamente un año y medio después, se encuentra vinculada a un proceso penal por el delito de hurto por medios informáticos, debido a que su cuenta bancaria habría recibido transferencias por alrededor de $2,000, cuyo origen está siendo investigado.
Aquí surge una cuestión jurídica que todos debemos comprender.
En El Salvador, el artículo 13 de la Ley Especial contra los Delitos Informáticos y Conexos no solamente sanciona determinadas conductas de apoderamiento patrimonial mediante tecnologías de la información. También contempla la facilitación de cuentas o servicios financieros que permitan trasladar, desviar u ocultar las transacciones relacionadas con ese delito.
Esto significa que prestar una cuenta bancaria puede adquirir relevancia penal cuando concurren los elementos exigidos por la ley.
Pero debemos ser precisos: recibir dinero de procedencia ilícita no demuestra, por sí solo, que el titular de la cuenta conociera su origen o participara deliberadamente en una actividad delictiva.
La Fiscalía debe investigar las circunstancias de la operación, la intervención atribuida a cada persona y los elementos que permitan establecer su eventual responsabilidad penal.
Nadie puede ser condenado únicamente por sospechas. El artículo 12 de la Constitución de la República y el artículo 6 del Código Procesal Penal reconocen la presunción de inocencia, y corresponde a la acusación demostrar la culpabilidad conforme a la ley.
Ahora bien, aunque una persona no haya participado conscientemente en una actividad delictiva, puede verse involucrada en una investigación penal, enfrentar audiencias judiciales, necesitar asistencia de un abogado defensor y sufrir las consecuencias personales y económicas de un proceso.
Por esa razón, quiero dejarles dos recomendaciones.
No preste su cuenta bancaria para recibir transferencias de personas desconocidas ni permita que terceros la utilicen para mover dinero cuyo origen y destino usted desconoce.
Tampoco entregue fotografías de su Documento Único de Identidad a personas desconocidas. Su información personal puede ser utilizada indebidamente para suplantar su identidad o realizar operaciones fraudulentas.
Y si alguien le ofrece dinero a cambio de permitir que utilicen su cuenta bancaria, tenga todavía mayor precaución. Podría estar intentando utilizarlo como intermediario para movilizar fondos de procedencia ilícita.
Como abogado, considero necesario insistir en algo: la buena fe de una persona no debe confundirse con responsabilidad penal, pero tampoco podemos ignorar los riesgos jurídicos de permitir que terceros utilicen nuestros instrumentos financieros.
La justicia debe investigar y determinar responsabilidades individualmente, respetando siempre el debido proceso y la presunción de inocencia.
Mientras tanto, la ciudadanía debe actuar con prudencia.
No permita que los delincuentes utilicen su cuenta bancaria, su identidad o su confianza para cometer delitos.
Porque aquel favor que parecía insignificante puede convertirse en el motivo por el cual, meses o años después, usted tenga que comparecer ante un tribunal penal.
La solidaridad es una virtud, pero la prudencia también es una forma de proteger nuestra libertad.
JAIME RAMÍREZ ORTEGA
Abogado y Notario
¡IGLESIA DE CRISTO, NO BAJEMOS LA GUARDIA ESTE 31 DE OCTUBRE!
No todo lo que el mundo celebra debe ser celebrado por los hijos de Dios. Hay puertas que jamás debemos abrir, especialmente cuando está en juego la formación espiritual de nuestros hijos.
El 31 de octubre, conocido mundialmente por la celebración de Halloween, también tiene asociaciones históricas con prácticas ocultistas, brujería y expresiones del satanismo. Aunque no existe fundamento comprobado para afirmar que los conjuros adquieren mayor poder en esta fecha, para quienes profesamos la fe cristiana existe una verdad que no podemos ignorar: Dios nos ha llamado a vivir en santidad, apartados de las obras de las tinieblas.
El apóstol Pablo fue categórico al escribir:
Efesios 5:11 (RVR1960):
«Y no participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien reprendedlas».
Esta exhortación no es una simple recomendación. Es un llamado a discernir espiritualmente aquello que permitimos entrar en nuestros hogares, en nuestras conversaciones y, particularmente, en la vida de nuestros hijos.
¡PADRES CRISTIANOS, CUIDEMOS A NUESTROS HIJOS!
No podemos enseñarles durante todo el año que Jesucristo es la luz del mundo y después permitirles participar, sin ningún discernimiento, en actividades que exaltan la muerte, el ocultismo o las prácticas contrarias a nuestra fe.
Nuestros hijos no necesitan familiarizarse con las tinieblas para disfrutar de su infancia. Necesitan conocer la Palabra de Dios, aprender a orar y crecer bajo una formación espiritual sólida.
Por eso, este 31 de octubre, cubramos a nuestros hijos en oración, encomendémoslos al Señor y afirmemos nuestra confianza en la preciosa sangre de Jesucristo, por medio de la cual hemos recibido redención. No como si se tratara de una fórmula mágica, sino descansando en la victoria de nuestro Salvador.
Recordemos lo que declara la Escritura:
Colosenses 1:13-14 (RVR1960):
«el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo, en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados».
Iglesia, no se trata de vivir aterrorizados por una fecha, ni de atribuirle al enemigo un poder que no tiene sobre Jesucristo. Se trata de permanecer vigilantes, de no negociar nuestras convicciones y de recordar que nuestra responsabilidad como padres va mucho más allá de alimentar, vestir y educar a nuestros hijos: también debemos instruirlos en el temor de Jehová.
Que el mundo celebre lo que quiera; nosotros hemos decidido servir al Señor.
Y que nunca se nos olvide esta verdad: las tinieblas no tienen la última palabra sobre nuestros hogares, porque Jesucristo venció en la cruz del Calvario.
¡NO CRIEMOS HIJOS QUE APRENDAN A JUGAR CON LAS TINIEBLAS, SINO GENERACIONES QUE APRENDAN A CAMINAR EN LA LUZ DE JESUCRISTO!
«Porque en otro tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz». — Efesios 5:8 (RVR1960).
MUJER, TU VALOR NO CABE EN UNA FOTOGRAFÍA
«Engañosa es la gracia, y vana la hermosura; la mujer que teme a Jehová, ésa será alabada». Proverbios 31:30.
Me preocupa ver cómo las redes sociales están convenciendo a algunas mujeres de que necesitan exhibir cada vez más su cuerpo para seguir siendo admiradas. No hablo de todas, ni de una edad en particular. Hablo de esa presión que confunde las miradas con el cariño y los comentarios con el respeto.
Mujer, no necesitas convertir tu intimidad en un espectáculo para demostrar que sigues siendo hermosa. Cumplir años no te resta dignidad, y ninguna cantidad de aprobación puede darte el valor que ya tienes delante de Dios.
La prudencia también debe acompañarte cuando publicas. Antes de compartir una imagen, piensa qué deseas comunicar y qué huella quieres dejar, incluso para tus hijos y tus nietos. Internet puede conservar durante años lo que subimos en un momento.
El proverbio dirige nuestra atención hacia una belleza que merece reconocimiento: una vida que honra a Dios. Cuida tu intimidad, cultiva tu carácter y no pongas tu valor a merced de quienes solo se detienen a mirar tu cuerpo.
Mereces ser amada como persona, con una historia, una voz y una dignidad que ninguna fotografía alcanza a mostrar.
«Toda palabra de Dios es limpia; Él es escudo a los que en él esperan». Proverbios 30:5.
Cuando el temor te diga que no hay salida, aférrate a Jesucristo. Su Palabra sigue siendo digna de confianza, aun cuando tus ojos solo vean dificultades.
Puedes estar cansado y seguir confiando; puedes llorar y seguir esperando. Tu debilidad no disminuye su poder para sostenerte.
Jesucristo, que te habla con verdad, también te sostiene en la prueba. La batalla que hoy enfrentas no te ha dejado fuera de su cuidado.
Hay quienes creen que cuando un hombre cae en desgracia también deben desaparecer todas las buenas obras que realizó, como si una condena judicial tuviera el poder de borrar el pasado, destruir los aciertos y convertir toda una vida en una historia de errores. Pero la justicia no fue creada para borrar la verdad, sino para establecer responsabilidades. Y la historia, si pretende ser honesta, no puede escribirse solamente con los capítulos que más nos conviene recordar.
[Opinión]
Jaime Ramírez Ortega: "El día que aprendamos a reconocer las buenas obras de quienes se equivocaron, sin justificar sus faltas, y a exigir justicia sin convertirla en venganza..."
Lee más ➡️ eldiariodehoy.com/opinion/no…
El día que aprendamos a reconocer las buenas obras de quienes se equivocaron, sin justificar sus faltas, y a exigir justicia sin convertirla en venganza, habremos alcanzado una madurez que nuestra sociedad necesita profundamente. eldiariodehoy.com/opinion/no…
EL CARRIL IZQUIERDO NO ES PARA CONDUCIR LENTAMENTE: RESPETEMOS LA LEY Y EVITEMOS ACCIDENTES
Mi estimado amigo, cuando conduzca por una carretera de dos o más carriles en el mismo sentido, especialmente donde las velocidades máximas permitidas son de 90 o 110 kilómetros por hora, recuerde algo fundamental: si usted desea conducir a menor velocidad, utilice el carril derecho y permita que los demás vehículos puedan sobrepasar con seguridad.
Lo preocupante es observar conductores que permanecen en el carril izquierdo circulando lentamente, obstaculizando el tránsito y provocando que otros intenten rebasarlos por la derecha, una maniobra que puede ocasionar graves accidentes.
Y atención, señores motociclistas: el artículo 62 de la Ley de Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial establece expresamente que las motocicletas deben circular por el carril derecho y que únicamente pueden utilizar el izquierdo para sobrepasar. Esta disposición también comprende al transporte de carga y al transporte colectivo, con la excepción legal correspondiente al transporte masivo de pasajeros.
La prohibición no depende de que la carretera tenga una velocidad máxima de 90 o 110 kilómetros por hora. Es una regla general de circulación. Además, circular por el carril izquierdo sin estar sobrepasando constituye una infracción muy grave, sancionada con 150 dólares de multa.
Pero cuidado: que alguien obstaculice el carril izquierdo no autoriza a otro conductor a realizar maniobras peligrosas ni a exceder los límites de velocidad.
Hagamos conciencia. La carretera no es propiedad de ningún conductor. Respetar los carriles, mantener una velocidad prudente y facilitar el tránsito puede evitar una tragedia.
Recuerde: llegar unos minutos antes jamás será más importante que llegar con vida. La prudencia al volante no solamente demuestra educación; también puede salvar la vida de una familia.
TONY SACA: LA JUSTICIA PUEDE CONDENAR A UN HOMBRE, PERO NO DEBE BORRAR TODA SU HISTORIA.
Una condena judicial no convierte en buenas las malas acciones, pero tampoco convierte en malas todas las buenas obras de una persona. Esa es una reflexión que debemos hacernos hoy, ante la noticia de la libertad del expresidente Tony Saca.
Saca fue condenado a diez años de prisión por actos de corrupción. Su salida no representa ningún privilegio ni significa que haya sido declarado inocente, sino que responde al cumplimiento de su condena. Además, las responsabilidades civiles que legalmente correspondan deberán seguir su curso.
Sin embargo, sería injusto olvidar que también fue un presidente de derecha con una importante sensibilidad social. Durante su administración impulsó Red Solidaria, uno de los programas de atención a la pobreza más significativos de aquella época, mediante el cual numerosas familias salvadoreñas recibieron apoyo para mejorar sus condiciones de vida.
En lo personal, tuve la oportunidad de conocerlo y conversar con él. Debo reconocer que es una persona agradable, de trato sencillo, carismática y con esa facilidad para conversar que hace que alguien caiga bien. Recuerdo particularmente que, en julio de 2004, recién iniciada su administración, le envié una carta expresándole algunas observaciones sobre la manera en que estaba conduciendo el país. Para mi sorpresa, tuvo la humildad y la cortesía de responderme. Ese gesto, viniendo del presidente de la República, siempre lo he valorado.
No pretendo justificar la corrupción ni minimizar la gravedad de los hechos por los cuales fue condenado. La justicia debe actuar sin privilegios y la responsabilidad de un funcionario público debe ser proporcional a la confianza que el pueblo depositó en él.
Pero también debemos aprender a separar la responsabilidad penal de la memoria histórica. Una cosa es responder ante los tribunales por los delitos cometidos y otra muy distinta pretender que toda una gestión gubernamental careció de aciertos.
La justicia debe condenar lo que estuvo mal; la historia debe reconocer lo que estuvo bien. Ninguna de las dos debe sustituir a la otra.
Y termino con esta reflexión: no necesitamos convertir a nuestros expresidentes en santos ni en demonios. Necesitamos una sociedad con suficiente madurez para reconocer sus errores sin negar sus aciertos. Porque la verdadera justicia no consiste en borrar lo bueno para castigar lo malo, sino en tener el valor de reconocer toda la verdad, aunque no todos quieran escucharla.





