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Julio Argentino Roca falleció en Buenos Aires el 19 de octubre de 1914, a los 71 años de edad. Ejerció la presidencia de la Nación durante dos períodos (1880-1886 y 1898-1904). Fue el representante más influyente de la denominada Generación del 80, además fue el principal conductor de la Conquista del Desierto y uno de los grandes artífices de la consolidación del Estado Nacional argentino.
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Reportaje titulado “Para Avellaneda tiene que llegar la Revolución”, publicado en la revista Así en diciembre de 1955. La nota denunciaba las precarias condiciones de vida de numerosos habitantes del partido de Avellaneda, especialmente la proliferación de villas miseria, la escasez de viviendas, la falta de agua corriente y el deterioro de los servicios públicos.
Asimismo, cuestionaba la gestión municipal durante el gobierno peronista y la falta de respuestas del comisionado designado por la Revolución Libertadora, quien, a casi tres meses del derrocamiento de Perón, todavía no había adoptado medidas concretas para solucionar los problemas del distrito.
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Fotografía que retrata al general Bartolomé Mitre, expresidente de la Nación Argentina, mientras posa para el célebre pintor español Raimundo Madrazo en su residencia particular, situada en la calle San Martín 336 de la Capital Federal, en diciembre de 1901.
Por entonces, Mitre, de 80 años, continuaba dedicado tanto a sus actividades políticas, sirviendo como senador nacional por la provincia de Buenos Aires, como intelectuales, al frente de la Junta de Historia y Numismática Americana, profundizando sus estudios sobre las lenguas indígenas americanas y dedicándose a sus trabajos literarios, especialmente a la traducción y revisión de obras de la literatura clásica.
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El 15 de septiembre de 1965, Pinedo pronunció ante la Academia Nacional de Ciencias Económicas una conferencia titulada «Algunas ideas económicas de Juan B. Justo y la realidad contemporánea», en la que analizó el pensamiento económico y social de su antiguo maestro. Caracterizó el socialismo de Justo como una doctrina esencialmente reformista, próxima a las concepciones de Eduard Bernstein, orientada al mejoramiento gradual de las condiciones materiales y espirituales de las clases populares y contraria al dogmatismo revolucionario.
Destacó su carácter pragmático y sostuvo que sus aspiraciones de transformación social no eran incompatibles con el reconocimiento de las libertades económicas y personales. Al concluir, reivindicó su antigua militancia socialista y rindió homenaje a Justo, declarando que consideraba un "alto honor" haber sido su compañero y amigo.
Fotografía que retrata al general Bartolomé Mitre, expresidente de la Nación Argentina, mientras posa para el célebre pintor español Raimundo Madrazo en su residencia particular, situada en la calle San Martín 336 de la Capital Federal, en diciembre de 1901.
Por entonces, Mitre, de 80 años, continuaba dedicado tanto a sus actividades políticas, sirviendo como senador nacional por la provincia de Buenos Aires, como intelectuales, al frente de la Junta de Historia y Numismática Americana, profundizando sus estudios sobre las lenguas indígenas americanas y dedicándose a sus trabajos literarios, especialmente a la traducción y revisión de obras de la literatura clásica.
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La Ciudad de Buenos Aires retratada a principios de la década de 1960. 1/2
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El 11 de abril de 1962, al anunciar las nuevas medidas económicas, el ministro de Economía, Federico Pinedo, formuló un severo diagnóstico sobre la situación financiera del país y advirtió acerca de la necesidad de adecuar los gastos públicos y privados a los recursos efectivamente disponibles. “La Argentina ha dejado de ser rica, esperemos que transitoriamente. El país y en primer término sus autoridades tanto nacionales como locales, han parecido de nuevo dominados estos últimos tiempos por la idea de que se puede vivir permanentemente a un nivel superior al de los recursos con que se cuenta”.
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Fotografía que retrata al teniente y pionero de la aviación Pedro L. Zanni al descender de su monoplano "Nieuport Castex" en la Escuela de Aviación Militar de El Palomar, después de adjudicarse, en sucesivos vuelos, los récords sudamericanos de distancia, duración y velocidad, el 20 de julio de 1914.
Zanni estableció el récord de distancia al unir en vuelo El Palomar con Villa Mercedes, provincia de San Luis. Al día siguiente obtuvo un nuevo récord sudamericano de velocidad al recorrer los 363 kilómetros entre Pehuajó (su ciudad natal) y El Palomar en 2 horas y 10 minutos, a una velocidad promedio de aproximadamente 163 km/h.
Fotografía que retrata al teniente y pionero de la aviación Pedro L. Zanni al descender de su monoplano "Nieuport Castex" en la Escuela de Aviación Militar de El Palomar, después de adjudicarse, en sucesivos vuelos, los récords sudamericanos de distancia, duración y velocidad, el 20 de julio de 1914.
Zanni estableció el récord de distancia al unir en vuelo El Palomar con Villa Mercedes, provincia de San Luis. Al día siguiente obtuvo un nuevo récord sudamericano de velocidad al recorrer los 363 kilómetros entre Pehuajó (su ciudad natal) y El Palomar en 2 horas y 10 minutos, a una velocidad promedio de aproximadamente 163 km/h.
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La circular confidencial del 23 de octubre de 1948, mediante la cual el gobierno de Juan Domingo Perón dispuso la suspensión por tiempo indefinido del suministro y publicación de datos estadísticos, no constituyó una medida aislada. Durante los años siguientes, el gobierno peronista impulsó una serie de disposiciones legislativas que ampliaron las facultades del Estado para controlar la circulación de información, sancionar las expresiones críticas contra las autoridades y restringir la organización de las fuerzas políticas opositoras.
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La Convención de Notables del 12 de octubre de 1903 constituyó uno de los episodios más significativos de la crisis política de los últimos años de la segunda presidencia de Julio Argentino Roca. Concebida para resolver la sucesión presidencial mediante un acuerdo entre las principales personalidades de la vida pública nacional, puso de manifiesto las profundas divisiones del Partido Autonomista Nacional, especialmente desde la ruptura entre Roca y Carlos Pellegrini en julio de 1901, a raíz del retiro del proyecto de unificación de la deuda externa.
Las disputas por las candidaturas y las acusaciones de intervención oficial frustraron los propósitos conciliadores de la iniciativa y consumaron el distanciamiento entre ambos dirigentes. Aunque la Convención proclamó la candidatura presidencial de Manuel Quintana, el alejamiento de Pellegrini y sus partidarios precipitó la desintegración del antiguo Partido Nacional como fuerza política cohesionada, dando paso a una nueva etapa de fragmentación y reorganización de las fuerzas que habían dominado la política argentina desde 1880.
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Recorte periodístico de mayo 1961 que anuncia la precandidatura del senador nacional Rodolfo A. Weidmann a la gobernación de Santa Fe por la UCRI. De ascendencia suizo-alemana y religión protestante, Weidmann condicionó su postulación a una reforma constitucional que eliminara la exigencia de profesar la fe católica para ejercer la gobernación. Como dicha reforma no se concretó antes de las elecciones provinciales, el candidato ucrista fue Luis Cándido Carballo, quien derrotó al peronismo en diciembre de 1961.
Tres décadas después, su sobrino, el célebre automovilista Carlos Alberto Reutemann, llegaría a la gobernación santafesina en 1991.
La Convención de Notables del 12 de octubre de 1903 constituyó uno de los episodios más significativos de la crisis política de los últimos años de la segunda presidencia de Julio Argentino Roca. Concebida para resolver la sucesión presidencial mediante un acuerdo entre las principales personalidades de la vida pública nacional, puso de manifiesto las profundas divisiones del Partido Autonomista Nacional, especialmente desde la ruptura entre Roca y Carlos Pellegrini en julio de 1901, a raíz del retiro del proyecto de unificación de la deuda externa.
Las disputas por las candidaturas y las acusaciones de intervención oficial frustraron los propósitos conciliadores de la iniciativa y consumaron el distanciamiento entre ambos dirigentes. Aunque la Convención proclamó la candidatura presidencial de Manuel Quintana, el alejamiento de Pellegrini y sus partidarios precipitó la desintegración del antiguo Partido Nacional como fuerza política cohesionada, dando paso a una nueva etapa de fragmentación y reorganización de las fuerzas que habían dominado la política argentina desde 1880.
Resuelta la elección de los compromisarios presidenciales, permanecía pendiente la designación del candidato a vicepresidente, cuestión que la Convención de Notables había dejado en manos de los colegios electorales. Entre las personalidades consideradas figuró Marco Avellaneda, quien, después del resultado de los comicios, retiró su candidatura presidencial y rechazó la sugerencia de Roca de acompañar a Quintana. En una carta dirigida a Luis María Drago el 24 de abril, Avellaneda acusó al presidente de haberlo inducido a presentar su candidatura, asegurándole que Quintana carecía de suficiente respaldo político y que su propio nombre podía reunir una amplia mayoría de electores. Según su versión, cuando el presidente advirtió la imposibilidad de desplazar a Quintana, procuró persuadirlo para que abandonara sus aspiraciones presidenciales y aceptara la vicepresidencia, proposición que Avellaneda rechazó por considerarse engañado.
Finalmente, después de las negociaciones mantenidas entre Roca, Quintana, el gobernador bonaerense Marcelino Ugarte y el senador Benito Villanueva, el 16 de mayo fue promovida la candidatura vicepresidencial de José Figueroa Alcorta, senador nacional por Córdoba, quien había participado en la organización de la Convención de Notables y formado parte de su primera comisión ejecutiva.
Los colegios electorales se reunieron el 12 de junio de 1904 en las capitales provinciales y en la ciudad de Buenos Aires. De los 300 electores elegidos, participaron 295, de los cuales 240 votaron para presidente por Manuel Quintana, 34 por José Evaristo Uriburu, 14 por Marco Avellaneda, seis por Mauricio Pastor Daract y uno por Carlos Pellegrini. Para la vicepresidencia, José Figueroa Alcorta obtuvo 257 sufragios, distribuyéndose los restantes entre distintos candidatos. El 15 de julio, el Congreso Nacional, reunido en Asamblea Legislativa, aprobó el escrutinio y proclamó a Manuel Quintana y José Figueroa Alcorta presidente y vicepresidente electos de la República para el período constitucional de 1904 a 1910.




























