suena el teléfono y contesto y soy yo buscándome y me digo que no estoy que si quiero dejar algún recado y me digo que no y pregunto que a qué hora regreso y me contesto que ni yo sé y me digo que llamaré más tarde
Una vez lloré hasta convertirme en charco. Me evaporé y me condensé en nube. Anduve sin rumbo hasta que lloví y formé otros charcos. Desde entonces, ando vagando por el ciclo del agua.
Instrucciones para encontrar la nada:
Siga sus propias huellas en sentido contrario, hacia ayer, rumbo a su juventud. Continúe hasta llegar a su infancia. Cuando divise su nacimiento, siga de largo y pronto habrá llegado ahí donde todavía es nadie, entonces encontrará la nada.