Apoyar a un hombre cuando no tiene nada te permite reconocer la mujer que eres, porque cualquiera puede disfrutar de un castillo, pero no todas están dispuestas a ayudar a construirlo. Y si termina siendo un malagradecido, créeme que la vida encontrará la manera de enseñarle el valor de lo que tuvo.
Cuando escucho decir "viene algo mejor", comprendo que no necesariamente se trata de alguien más. A veces, llega convertido en estabilidad emocional, tranquilidad mental, momentos inolvidables, sueños cumplidos, nuevos proyectos, evolución personal, salud, bienestar y, por encima de todo, amor propio.
Prefiero seguir soltera antes que estar con alguien que me obligue a ser detective, psicóloga y salvavidas; a rogar por lo que debería nacer espontáneamente y a inventar excusas para justificar lo injustificable. La soledad jamás dolerá tanto como renunciar al amor propio y olvidar cuánto valgo.
Existe una regla no escrita de la vida que la mayoría de las personas nunca se enteran. Después de cada largo período de complicaciones e incertidumbre, llega un momento en el que das saltos cuánticos en múltiples áreas de tu vida al mismo tiempo. Ocurre todo de una vez, y ocurre gracias a todo lo que superaste antes de que llegue. El único requisito de tu parte es simple. No te detengas contigo mismo antes de que ese período llegue.
Dios me abrió los ojos y entendí que no todas las conflictos merecen mi presencia. Dejé que cada quien se ahogara en la situación que provocó y elegí salvar mi paz. Porque hay lugares de los que uno no sale desviando, sale bendecido por haber escapado a tiempo.
No todas las conflictos merecen mi presencia. …
Estoy a favor de fotografiarlo todo. Las fotos tienen una magia especial: cuando los momentos se convierten en pasado y la memoria comienza a olvidar detalles, ellas permanecen intactas. Al final, son pequeños tesoros que nos permiten revivir, una y otra vez, aquello que el tiempo jamás podrá devolver.
“Creo que los amores sanos también discuten, también tienen dudas, también tienen momentos donde todo está de cabeza «porque el que sea sano no significa que sea perfecto», pero luego deciden enderezarlo entre los dos. Y a lo mejor esos amores sanos son sanos porque supieron hablar de lo que pesaba, porque supieron arreglar lo que se alteraba sin querer, porque aún con inseguridad tuvieron esas pesadas conversaciones incómodas que son tan necesarias. Creo que los amores sanos también tienen días complicados, también tienen días donde sienten que no se puede, también saben de silencios, de enojarse, de discutir pero saben el doble de abrazarse, de acurrucarse, de salir adelante y de tener claro que van lejos. A lo mejor lo que hace que un amor sea sano simplemente son dos personas dispuestas a trabajar, mejorar, escucharse, apoyarse y nunca, nunca dejar que lo pesado le gane a las sonrisas, porque en los amores sanos siempre son dos tirando bonito pa’delante, venga lo que venga”.
La mamá de mi amiga dice que las mujeres de ahora somos «poco constantes» porque antes ellas se encargaban de toda la casa y de los hijos sin quejarse tanto.
Me encantaría que entendiera que las mujeres de ahora no somos más frágiles, somos mujeres que estamos cuestionando y luchando contra un sistema que durante generaciones les hizo creer que tenían que cargar con todo, aguantar en silencio y encima agradecerlo.
Que nuestras abuelas y nuestras madres hayan tenido que aceptar muchas cosas no significa que nosotras tengamos que seguir aceptándolas. No es poco constante querer una vida más justa, es dejar de normalizar lo que nunca debió ser una obligación exclusiva de las mujeres.
No sé mucho sobre el destino, pero un día aprendí que lo que no pasa de algo nos está salvando, que la puerta que se cierra nos está llevando a la puerta donde nos vamos a sentir en casa, donde habrá amor de sobra y donde todo va a tener sentido. Aprendí que va a haber días donde nada esté en su lugar, donde la vida pesa demasiado y donde no parezca que las cosas van a mejor, pero luego de esos días, vas a despertar y el corazón va a estar tranquilo, vas a prepararte el café y no vas a extrañar a nadie, lo pesado habrá pasado, vas a estar mejor que nunca y por fin vas a entender que eso es lo que trataba de decirte la vida. Así que en los días complicados no te olvides que siempre sanamos, que el tiempo trae cosas y también se lleva otras, que lo pesado un día deja de ser tan pesado y que lo bueno aunque a veces tarda, siempre llega.
He conocido hombres que, aun teniendo los bolsillos vacíos, hacen hasta lo imposible por ver feliz a la mujer que aman. Créeme, un hombre enamorado busca la manera de sorprender, cuidar y consentir a su reina. Pero cuando no eres la persona que quiere a su lado, las intenciones desaparecen, las ganas se esfuman y las excusas nunca faltan.
Cada mañana despierto con la esperanza de que hoy sea mejor que ayer. Creo en las nuevas oportunidades, en las lecciones que deja cada experiencia y en la buena energía que puedo transmitir. Valoro cada paso, por pequeño que parezca, y me esfuerzo por construir una vida llena de aprendizaje, serenidad, propósito y gratitud.
