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Lula NO es Petro.
Lula ha sido bastante mejor gobernante que Petro.
Lula es más sensato que Petro.
Lula es cercano al pensamiento socialdemócrata, mientras Petro es la encarnación de la odiosa y dogmática izquierda latinoamericana de los años sesenta.
Que el petrismo esté feliz con el triunfo de Lula, es puro oportunismo.
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Como Procurador, Alejandro Ordóñez confundió la ley disciplinaria con la teología. Usó su poder para perseguir a quienes opinaban distinto. De joven incursionó en la piromanía como promotor de la Inquisición. Y nunca ha dejado de lado ese propósito como miembro de la secta de Lefebvre rechazada incluso por el Vaticano. Mala decisión su nombramiento.
Nada más feo que aquello de "conquistar" mujeres. Amigos: mejor no conquistar a nadie, sino ser real, mostrarse como en realidad se es y entrenarse para sostener en el tiempo la capacidad de amar, mostrar cariño, cuidar y escuchar.
En medio de todos estos debates tan interesantes sobre las protestas y la necesidad imperiosa de quemar y derribar monumentos, me pregunto: ¿Si en el futuro erigieran una estatua de Petro .... ¿Consideraría legítimo vandalizarla?
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Como muchos fanáticos de De la Espriella no quieren ver ni oír ni entender, explico minuciosamente porqué su apoyo público a María Elvira Salazar en sus elecciones es grave y porqué va mucho más allá de las simpatías personales o partidistas o de las diferencias ideológicas.
1: No se trata de estar con demócratas o republicanos, ni de desconocer la amistad con una congresista. Hablamos de principios democráticos, respeto por la soberanía de otros Estados y responsabilidad en el ejercicio de la Presidencia.
2: El Presidente colombiano publicó un video respaldando a la representante María Elvira Salazar en plena contienda electoral en Estados Unidos. @RepGregoryMeeks, el demócrata de mayor rango en el Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara, le respondió. La advertencia, cuya traducción está en la imagen adjunta, merece atención. Explico por qué.
3: En el video, el Presidente afirma: “La mejor amiga de Colombia en el Congreso de los Estados Unidos es María Elvira Salazar” y “yo estoy con mi amiga María Elvira Salazar”. El mensaje es inequívoco: un jefe de Estado en ejercicio expresa su respaldo a una candidata en una elección de otro país.
4: El Derecho Internacional Público prohíbe a los estados intervenir en los asuntos internos de otros. Las elecciones son, por definición, un asunto interno. Con su video, De la Espriella contraviene este principio de no intervención, que Colombia ha defendido siempre para sí misma. No se puede olvidar que el DIP es la defensa, a veces la única, de los pequeños estados frente a las interferencias y abusos de los grandes. Lo mejor que puede hacer Colombia es respetar el DIP.
5: Un presidente no es un ciudadano más. Cuando un jefe de Estado habla, lo hace con el peso de su cargo. Sus declaraciones, incluso las expresadas informalmente, obligan internacionalmente al Estado. No es una opinión personal. Hay amplia jurisprudencia internacional sobre esto y bien vale no olvidarlo.
6: ¿Y por qué @RepGregoryMeeks importa y mucho? No solo es el demócrata de mayor rango en el Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara, también representa a Nueva York desde hace más de 20 años y ha sido un interlocutor cercano de Colombia. Si los demócratas ganan la mayoría en noviembre, se convertirá en el primer afroamericano en presidir este comité. Su peso sobre la relación con Colombia sería aún mayor.
7: Hay otro problema en la frase: “la mejor amiga de Colombia en el Congreso”. Al elegir a una sola, deja implícito que los demás no lo son. En un Congreso con demócratas y republicanos que han apoyado a Colombia por décadas, presentar a una sola legisladora como la gran amiga del país envía un mensaje equivocado a los demás.
8: Ahí está el riesgo que advierte @RepGregoryMeeks. La alianza EE. UU. Colombia ha durado décadas por el apoyo de ambos partidos. Si el presidente colombiano aparece alineado con un bando en plena contienda, ese capital politico, que es del país, no del presidente, queda expuesto.
9: El Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara, además, tiene un papel importantísimo en la política exterior estadounidense: define los asuntos de asistencia internacional, supervisa al Departamento de Estado y examina temas relacionados con América Latina. Cualquier ayuda a Colombia pasa por ahí. Es a todas luces inconveniente para el país indisponer al que probablemente será el próximo presidente del Comité y a la mayoría demócrata que lo controlaría.
10: La conclusión es sencilla: se puede reconocer la amistad y el trabajo de una congresista sin intervenir en la campaña electoral. Se trata de proteger los intereses de Colombia y preservar una relación construida durante décadas. La advertencia de @RepGregoryMeeks no ataca a Colombia y si defiende una regla que protege a ambas democracias. Preservar la buena voluntad bipartidista, y con ella los intereses nacionales de Colombia, empieza por no intervenir en casa ajena
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La izquierda petrista sigue culpando al centro y al voto en blanco por la derrota.
No solo muestra una falta enorme de autocrítica y capacidad de análisis sino que termina de quemar los puentes de cara a las territoriales.
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Algo que sí queda claro de hoy es que hay un montón de gente que la última vez que entró a un museo colombiano fue en el colegio haciendo jetas. Y que cuando van a museos del exterior van es a presumir foto pa' las redes.
Empezando por más de un académico.
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Dibujo de la navaja con la cual la señora Santos Cortés agredió en el brazo a Magdalena González durante una riña en una tienda del Camellón de las Nieves, actual Carrera Séptima.
Santafé de Bogotá, 1796.
@ArchivoGeneral, Juicios Criminales, 14:416
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Vengo de almorzar en un restaurantico rico en el Parkway y después caminamos un rato por ahí. Quedé gratamente sorprendida de lo agradable del plan, por la cantidad de sitios ricos y por el relativamente buen cuidado del parque. Pero, caramba, ¡qué suciedad la de las calles y andenes!
¿No será hora de responsabilizar a los dueños de negocios y edificios de cuidar su propio frente, como sucede en tantas partes del mundo? Sobre todo en esas zonas donde las comunidades son fuertes y activas, debería existir esa costumbre.
Una campaña de cultura ciudadana en ese sentido sería relativamente fácil de desarrollar.
Algo así como "cuide su frente" .
@CarlosFGalan @Bogota @teusaquillo13
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Lo que Abelardo describe como "wokismo" corresponde en esencia a las conquistas de la Constitución del 91.
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La memoria histórica de una nación no puede ser escrita por los caprichos de cada presidente. Ni del deseo de De la Espriella de controlar lo que se expone en el Museo Nacional, ni de la búsqueda de Petro por 4 años de imponer al M19 como un nuevo mito fundacional. Todo mal.
Aunque parezca imposible en esta era dominada por los autoritarismos y los populismos de izquierda y derecha, aún quedamos algunos liberales...
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Es falso e hipócrita decir que lo de Matador es porque se trata de la primera dama. El tipo le pegó a su pareja y ha humillado a muchas mujeres.
Cambió su extinto prestigio por misoginia, violencia verbal y calumnia.
Con todo eso, recibió aval del PH para hacer política.
Mi columna de hoy
La embajada en Jerusalén: una medida radical e inoportuna
Por: @GouffrayMaria
Es un 7 de octubre de 2023. Estoy cursando mi Maestría en Políticas Públicas en la Universidad de Oxford como becaria Chevening. Me bajo de la bicicleta, cruzo la puerta del edificio de la escuela de gobierno, cuelgo la chaquetota de invierno de la que tanto se burlan mis compañeros en el perchero (un animal tropical no soporta el frío), y de repente: gritos. Mis amigas israelíes Gal, Merav y Hagit están rojas, ahogadas, llorando.
¿Qué pasó?
Entro a clase. El profesor anuncia la tragedia: un ataque de Hamás en Israel ha dejado miles de muertos. Cientos de civiles han sido tomados como rehenes.
Gheed, Fareed y mis otras compañeras del “mundo árabe” tuercen la boca. Su mirada es dura, seca.
En los siguientes meses la escuela de gobierno dicta varias charlas y cursos sobre el tema con invitados de Israel e Inglaterra. Mis compañeras del “mundo árabe” siempre se salen del salón… ¿Por qué? En mi absoluta ignorancia, asumo que es por su intolerancia.
El “Two State Solution” parece un himno. Incluso el expresidente Juan Manuel Santos, quien en varias ocasiones es invitado a clase, insiste en que esa es la única solución posible. Conversando con un compañero de algún país del norte, me dice: “cualquier persona que sostenga que el Estado de Israel debe desaparecer, es un extremista, un antisemita”. Yo, sin investigar a fondo, termino por adoptar el credo: “Two state Solution, Two State Solution”.
Inicia la ofensiva de Netanyahu en Gaza. Pasan los meses. Día tras día se suman nuevas voces al coro que condena las acciones de Israel. Un grupo de estudiantes se toma la Cámara Radcliffe a modo de protesta. Yo sigo sin investigar. Repito el himno. Mi intuición es que Israel tiene razones de peso para intensificar la guerra contra Hamas en Gaza…
Pasa un año. Por fin me puedo sentar a leer.
Lo que empieza como una exploración superficial termina convertido en un proyecto de investigación de muchos meses y en la publicación de un libro: La invasión de Palestina.
Hoy ya no proclamo el “Two State Solution”. Ya no sé si aquello de los dos estados funcione. Creería que se requieren esfuerzos más grandes, gestas magnánimas, milagrosas. Quizás la solución esté en retomar lo que planteó el Comité Superior Árabe en 1947 ante el Comité Especial de la ONU sobre Palestina: el reconocimiento de un Estado laico con plenas garantías democráticas para las minorías (que en aquel entonces eran los inmigrantes europeos judíos, y en la actualidad, con el cambio demográfico que se desató a raíz de la invasión, son los árabes musulmanes).
Hoy, tras este largo proceso de investigación y escritura, reconozco que lo que ha ocurrido en Palestina es una injusticia histórica de enormes proporciones, que ha ocurrido ante nuestros ojos, en una era en la que la comunidad internacional debería condenar sin titubeos la invasión, el desplazamiento forzado y la segregación de pueblos inocentes. Los corderos no pueden seguir pagando las consecuencias de la intolerancia y la violencia en Europa.
Esta es la primera razón por la que me opongo a que el gobierno colombiano traslade la embajada de Tel Aviv a Jerusalén. Pero además yo no olvido que la Resolución 181 de la ONU establecía que Jerusalén no pertenecería al Estado judío ni al árabe, sino que debía tener un régimen internacional especial (corpus separatum), administrado por las Naciones Unidas. Tras la guerra de 1948, Israel pasó a controlar Jerusalén Occidental y Jordania, Jerusalén Oriental. Las cosas siguieron así, aún cuando en 1949 la ONU ratificó el estatus internacional de la ciudad. Finalmente, durante la Guerra de los Seis Días, Israel tomó el control de la parte oriental. Poco importó que los palestinos la reivindicaran como su capital.
En 1980, mediante la Resolución 478, el Consejo de Seguridad de la ONU rechazó las medidas israelíes que pretendían modificar el estatus de Jerusalén y pidió a los países retirar sus misiones diplomáticas de la ciudad: todos los países, incluido Estados Unidos, obedecieron. Pero en 2018 Donald Trump reconoció Jerusalén como capital de Israel y decidió trasladar la embajada, rompiendo con décadas de una política exterior relativamente sensata, disciplinada, coherente y respetuosa del derecho internacional.
En 2024 la Corte Internacional de Justicia reafirmó la ilegalidad de la ocupación. Determinó que la presencia continuada de Israel en el territorio palestino ocupado, incluida Jerusalén Oriental, no es legal. A octubre de 2026 solo un puñado de países tiene su embajada en Jerusalén, mientras la inmensa mayoría mantiene sus embajadas en Tel Aviv y sus alrededores.
Trasladar la embajada a Jerusalén implica reconocer la soberanía de Israel sobre una ciudad cuyo estatus internacional sigue sin resolverse, desconocer una injusticia histórica y pasarse por la galleta los pronunciamientos de la Corte Internacional y las Naciones Unidas. Ahora bien, es claro que el gobierno de Abelardo busca fortalecer su relación con Estados Unidos e Israel, aliados fundamentales para cumplir con su principal promesa de campaña: perseguir a los grupos armados organizados y combatir el narcotráfico…
¿Pero hay que llegar a estos extremos? ¿No habrá otras formas, quizás más creativas, de promover el acercamiento entre los dos países para garantizar el acceso privilegiado a la tecnología defensiva israelí e impulsar el comercio bilateral?
Si la mayoría de los países han mantenido sus embajadas en Tel Aviv sin que ello implique un enfriamiento de las relaciones con Israel, e incluso la misma Colombia se ha mantenido así durante todos estos años sin que se vea alterado el intercambio comercial y militar entre las dos naciones (la excepción fue el gobierno Petro), ¿cuál es la necesidad de rebajarse tanto, con una medida radical y arbitraria a la que incluso me atrevo a pensar que gran parte de la ciudadania se opone?
Cierro con una pregunta para ustedes, queridas lectoras: en esta era de gobiernos populistas de izquierda y de derecha, que manejan las relaciones internacionales a su antojo y desprecian el multilateralismo y la diplomacia, ¿que vamos a hacer para ponerles un freno y garantizar mayor responsabilidad y ecuanimidad en materia de política exterior?
Nada le hace más daño al movimiento nacional de mujeres y a las causas feministas, que seguir estigmatizando y matoneando a las feministas que fuimos críticas del gobierno de Gustavo Petro. Ah. Y no: eso tampoco nos hace "de derechas" ni nos convierte en seguidoras de ADLE. Hay feministas que no nos comemos el discurso de los políticos de turno, menos aún cuando sus acciones delatan misoginia y estupidez.



















